Fanfic: Amor Inesperado por Aiko-san

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Amor Inesperado por Aiko-san

 

Sin bien he modificado bastante mi fanfic y ahora si cada semana ire mandando mi fic hasta el final espero les agrade esta en primera persona para que cuando lo lean sientan ser ella y asi lo disfruten mas bueno eso es todo empezar xD

 

Capítulo 1: El encuentro que conlleva a una separación…

 

Recuerdo bien que una noche de mis escasos 6 años de edad, me encontraba en mi casa ubicada en la villa de la arena casi en el norte de esta, era una noche muy pacifica tanto que daba miedo pues había demasiado silencio pese al sonido del viento al pasar pues soplaba que su silbido retumbaba en las ventanas, estaba a punto de acostarme pues en el día había tenido un arduo entrenamiento ninja a manos del mismísimo 4to. Kazekage y algunos ninjas de elite entrenándonos a un grupo de niños y a mí.

Bien esta mañana estaba como siempre entrenando con shuriken y kunai en un tino perfecto justo al blanco algunos mas fuera del centro pero me esmeraba por que fueran perfectos, pero algo llamo mi atención que hiso que saliera del grupo de entrenamiento pues no muy lejos de ahí se encontraba un niño de la misma edad que yo con los cabellos rojizos y unos ojos verdes que parecían esmeraldas, estaba segura que había oído  de él pero no recordaba donde se encontraba en un columpio y solo era acompañado por un oso de felpa él se encontraba observando a los niños jugar futbol y al parecer no era la primera vez pues una vez cerca se podía escuchar hablar a los niños –de nuevo el aquí- decía uno –será mejor que no te acerques mucho- menciono el niño junto a este para después marcharse y al escuchar este pude recordar que se traba del jinchuriki del ichibi lo cual había causado estremecer mi pequeño cuerpo, -¿qué haces ahí?- esa pregunta me saco de tal transe haciendo que alzara mi vista y tragara un poco de saliva al ver de quien provenía tal pregunta pues era de ese pequeño niño que había parado de columpiarse -solo veía- dije un poco titubeante pero después de apretar mi puño me pude controlar –no te había visto por aquí- contesto él mientras bajaba del juego para voltearse hacia mi –bueno es que a estas horas estoy en un entrenamiento… que por cierto me deben estar buscando- mencione volteando hacia atrás por si venían o no -o quizás ni cuenta se han dado- esta vez dije mirándolo a los ojos y sonriendo un poco lo cual pude notar que él se sorprendía por ni acto –¿tú no me tienes miedo…?- admito que su pregunta me saco de balance pues se podía notar su tristeza al decirlo su mirada se había hecho un poco tenue lo cual me hiso pasar más saliva en mi atorada garganta –pues no tengo porque…- hice una pausa pensado que estaba mintiendo –la verdad al recordar quien eras si lo tuve pero después me puse a pensar que no te conocía como para juzgarte- lo dije mirando firmemente a sus ojos lo cual los hizo abrirlos un poco mas –pero no pongas esa cara…- dije llevándome una mano al pecho preocupada un poco mientras veía como unas lagrimas bajan rápidamente por sus mejillas y sin mucho demorar de inmediato las limpio y al tranquilizarse trato de hablar pero el nudo en la garganta lo detenía un poco –nadie había dicho eso antes… todos huyen de mi por quien soy… por lo que tengo dentro de mi…- menciono poniendo su mano en su estomago –eres la primera… que es sincera… y sobre todo que no ha corrido por tener la arena es sus piernas… o al menos tener miedo de esto…- entonces reaccione y abrí fuerte mis ojos de inmediato mire mis piernas pues la arena me tenia sujeta de ambas a manera de cadena lo cual hiso que me alterara un poco pero después de esto me tranquilice aun no sabía cómo pero lo hice y entendí porque lo hacía pues por lo que había dicho todos salían corriendo sin dejarlo hacer un solo amigo –no me había dado cuenta si quiera en verdad me metiste un susto no hagas eso- dije como quien da un regaño –no tienes por qué agarrarme así si tu quieres podemos ser amigos no crees- la cara del niño de inmediato cambio no sabía si para bien o para mal –¿en verdad lo dices enserio?- su cara de ilusión delataba lo que ya había deducido yo sin pruebas pero de algo estaba segura el estaba igual que yo… solo…- claro porque no- dije sonriendo –pero en serio suéltame que la arena ya me está apretando un poco- dije rascando mi sien con una sonrisa de nervios de inmediato sentí como me soltaba pero con algo de miedo –en verdad eres muy fuerte no sabía que la arena podría usarse como arma alguna-

-es el poder de este monstruo- resoplo un poco triste pero aliviado por que no había huido- en verdad quieres ser mi amiga o solo lo dices por miedo- pronuncio un poco serio-

-si algo entiendo y no deseo a nadie es la soledad y tu y yo no somos tan diferentes sabes yo no tengo un monstruo dentro pero todos huyen como si fuera la misma peste los ninjas de elite por eso me entrenan mas supongo…- mencione bajando la mirada- pero bueno solo son unos ignorantes temen a algo que ni siquiera saben que es ¿no crees?- cuestione esta vez viéndolo

-si eso podría ser- menciono sonriendo un poco más confiado al igual que yo pues en verdad no se veía alguien muy temible como decían al contrario era alguien que necesitaba de alguna compañía y la soledad no era la indicada para guiar a una persona y menos a unos niños como lo éramos.

 

No tardo mucho para que uno de los ninjas de elite llegara por mi y casi a rastras me llevaba para seguir con mi entrenamiento entonces él quiso intervenir pero no lo deje pues sabía lo que se atenía si lo matara así me fui a seguir pero el nos siguió con sigilo y yo solo sonreí y así mi día de entrenamiento siguió asiéndolo más fuerte por el tiempo que había ocupado para hablar con ese niño el cual ni su nombre pude preguntar con la aparición repentina del ninja lo cual no sabía que había pasado seguido de esto y durante mi entrenamiento pude notar como el 4to kazekage hablaba con él y después de la charla que hayan tenido el se había ido del lugar.

 

Por eso ahora en mi casa, en la noche sentía que era más silenciosa, muy fría no sabía pero creo que era por mi amigo el cual no había podido ver después del entrenamiento como le había dicho.

 

De inmediato quise salir para ver si lo encontraba pero al salir algo me tomo por sorpresa pues el kazekage estaba en mi puerta haciendo que yo diera un paso hacia atrás regresándome de nuevo a dentro

 

-ibas a algún lado- menciono mientras entraba

-y-yo solo quería ir a buscar a un amigo…

-¿amigo eh? Te refieres con el que estabas cuando interrumpiste tu entrenamiento-

-si a él- mencione mientras me ponía de nuevo de pie

-el es una mala influencia sabes-

-no creo señor- lo mire firme ante mi respuesta

-bueno no vengo a impedirte que le hables solo vengo por ti- menciono mientras me tomaba de mi brazos- es hora de que cumplas tu misión

-ah pero de qué habla suélteme por favor- mencione tratando se zafarme de él pero no pude y en un movimiento había hecho que yo cayera dormida y lo que pase abra sido incierto pues era nubloso durante varios instantes que despertaba veía el desierto y al kazekage llevándome, en otra ocasión veía el bosque sin duda había ido hasta ahí y casi aseguro que hablaba con alguien no podía ver con quien –es perfecta- decía la otra voz que no conocía se refería a mi pero por qué perfecta no entendía veía como el kazekage se alejaba dejándome con él no podía identificarlo bien del rostro aun estaba muy drogada volviendo al inevitable transe de un sueño que yo no quería.

 

En la villa de la arena al día siguiente obviamente nadie notaba la desaparición de Aiko aunque no sabía que ese era su nombre, ronde por donde la había encontrado el columpio estaba quieto pese al viento que hacia algo me indicaba que no estaba bien para ser tan solo unos niños podía sentir que no estaba bien algo no lo estaba corrí a donde entrenaba pero no la vi entonces fue que recordé la plática que tuve el día anterior con mi padre el 4to kazekage –la mataras si no te vas ahora mismo de aquí…- dijo –pero padre con ella me pude controlar no le hare daño alguno- -si no haces lo que te digo ahora entonces será ella quien te mate para eso está entrenando- no sabía porque pero sentía que el tenia algo que ver con la desaparición de esa niña, no por protegerme de que no me matara eso sería tonto ya que el mismo ha intentado matarme pero tenía que encontrarla a ella que no me había juzgado de inmediato solo por portar al ichibi necesitaba verla de nuevo ver que no me temía y que no correría de verme, seguido del lugar de entrenamiento corrí hacia la torre del kazekage ahí habría algún registro tenía que saber de ella pero la biblioteca misteriosamente estaba cerrada y muy bien protegida con sellos, cuando por fin pude meterme sin problema alguno me dedique a buscarla todo el día y toda la noche sin descanso sin saber ni su nombre era más difícil pero estaba decidido a encontrarla.

 

Pronto había amanecido y ni rastro alguno de sus datos entonces supuse que la información quizás la tendría mi padre en su oficina pero no ni ahí estaba era como un fantasma alguien que no había existido nunca en la arena lo cual me hacía dudar mas de mi padre pues si no había registro alguno de ella seguramente es que no era originaria de ahí.

 

Pronto desistí después de que yashamaru me dijera que ella nunca abría sido mi amiga pues el haber desaparecido así era un indicio de que esa misma noche habría acabado con mi vida y que mi padre se abría dado cuenta de eso y que por protegerme fue que tuvo que deshacerse de ella me resistí a creerlo en un principio pero dadas las circunstancias de cómo se acerco a mí y como al principio me mintió y en segundos se había desmentido sola me hiso pensar que solo estaba viendo como era y mis puntos débiles para ser tan pequeña ya era una experta en la mentira eso había dijo yashamaru. Posteriormente fue cuando me entere que ni él me quería que todos me odiaban incluso mi madre fue la gota que derramo el vaso que hiso que yo me saliera de control y solo me amara a mí mismo.

 

Pero mientras tanto en un lugar del bosque yo me hallaba entre dolores y maltratos solo podía ver el camino de mi celda al laboratorio y viceversa y veía más celdas con muchos recluidos en ellas lo cual igual que a mí solo nos usaban y experimentaban con nosotros como conejillos yo solo a lo largo del tiempo ya no sentía mi brazo del dolor que sentía con cada inyección que me daban poco a poco fui perdiendo la razón de mi al igual que mi memoria así como el habla solo sentía mucho coraje por dentro y lo único que trataba de no olvidar eran esos ojos verdes que tanto me habían gustado y es lo único que a lo largo de los dos meses que había pasado ahí no había olvidado.

 

Pasando ese tiempo un estruendo vino en esa guarida haciendo que oyera como había una lucha fuera y sin hacer mucho mi puerta se abrió y entro un ninja algo anciano parecía fuerte solo eso pensaba que me haría daño también que no dude en defenderme pero él había logrado someterme y tranquilizarme –tranquila soy el hokage y ya nada malo te pasara- menciono mientras yo dejaba de patalear y de luchar por zafarme de él…

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